Una Virgen para las tareas del corazón
En una pequeña plaza del barrio Santísima Trinidad, en Asunción, una figura de la Virgen convoca silenciosamente a cientos de mujeres. No lleva corona de oro ni manto bordado. No está rodeada de ángeles ni sostenida por nubes. Viste de forma sencilla, como tantas madres del mundo. En su brazo izquierdo sostiene al Niño Jesús, que la mira con amor. En su brazo derecho, lleva un bolso de mercado con pan, chipá y frutas. A sus pies, un cántaro de barro. Esa imagen conmovedora es Nuestra Señora Ama de Casa: una advocación mariana nacida en tiempos recientes, pero con raíces profundas en la vida de fe cotidiana.
Qué representa esta advocación
Nuestra Señora Ama de Casa representa a la Virgen María en su faceta más cotidiana: la de madre, esposa y dueña de hogar. Es un homenaje a su vida oculta en Nazaret, a su entrega diaria en las tareas sencillas pero esenciales: cocinar, lavar, remendar, criar, cuidar. Esta advocación invita a contemplar a María como compañera y modelo de todas las personas que santifican el trabajo del hogar con amor, especialmente las mujeres que sostienen a sus familias con esfuerzo y fe.
Una historia que nace del corazón de las madres
La devoción a la Virgen Ama de Casa nació en Argentina a comienzos del siglo XXI. La promotora de esta advocación fue Ángela “Lita” de Lazzari, presidenta de la Liga Internacional de Amas de Casa. En un congreso en Miami, descubrió una estampa poco común de María: la Virgen de espaldas, tendiendo ropa recién lavada, mientras el Niño Jesús la observa. Esa imagen inspiró la creación de una escultura que mostrara a la Virgen como una ama de casa auténtica. Con la ayuda del escultor Fernando Pugliese, la obra cobró vida. María aparece con el Niño en brazos, un bolso de pan y frutas, un canasto con ropa lavada y una jarra de leche.
El 6 de mayo de 2002, la imagen fue llevada al Vaticano y bendecida por San Juan Pablo II durante una audiencia general en la Plaza San Pedro. Al día siguiente, el Papa transmitió su alegría y aprecio por esta imagen, y recomendó que se difundiera en comunidades de India, Italia y Sudáfrica. Esta bendición marcó un hito: fue el inicio del reconocimiento eclesial de esta advocación. Poco después, la imagen fue entronizada en la parroquia San Felipe Neri de Buenos Aires, primer templo en el mundo en rendir culto bajo el título de “Ama de Casa”.
De Buenos Aires a Asunción: la devoción cruza fronteras
Años más tarde, la devoción llegó a Paraguay, donde encontró un terreno fértil. Allí, un grupo de mujeres organizadas en torno a la Liga de Amas de Casa del Paraguay se reunió para encomendar sus tareas domésticas a la Virgen. Al conocer esta advocación, pidieron formalmente a la Arquidiócesis de Asunción su aprobación. Fue entonces que Mons. Edmundo Valenzuela y Mons. Pastor Cuquejo dieron luz verde a la creación y veneración pública de una imagen local.
El 5 de marzo de 2016, en vísperas del Día Internacional de la Mujer, se celebró la entronización oficial de la imagen en la Catedral Metropolitana de Asunción. La ceremonia fue presidida por Mons. Cuquejo y contó con una emotiva procesión de mujeres desde el Oratorio de la Virgen de la Asunción y Panteón Nacional de los Héroes hasta la Catedral. Así nació formalmente el culto a Nuestra Señora Ama de Casa en Paraguay.
Una imagen profundamente simbólica
La escultura paraguaya de la Virgen Ama de Casa fue concebida para conectar con la identidad y cultura local. María viste una túnica sencilla, adornada con encaje de ñandutí, tejido tradicional del país. En su brazo izquierdo sostiene con firmeza al Niño Jesús, que no mira al frente, sino que contempla a su madre. Esta decisión no es casual: busca representar el amor y la admiración del Hijo por quien lo educó y cuidó. En el brazo derecho, la Virgen lleva un bolso de mercado con alimentos básicos: chipá, frutas, pan. A sus pies, un cántaro de barro con agua. Todo evoca la vida doméstica, el servicio, la maternidad silenciosa pero transformadora.
Fiesta, santuario y devoción actual
Desde su entronización, la imagen permaneció en la Catedral hasta 2019. Ese año fue trasladada definitivamente a la parroquia Santísima Trinidad de Asunción, donde recibe veneración continua. La comunidad parroquial organiza actividades pastorales en torno a su figura, como rezos del Rosario, encuentros de mujeres y procesiones.
Cada 20 de septiembre se celebra su fiesta, fecha elegida por coincidir con el inicio de la primavera y como homenaje al cumpleaños de Mons. Cuquejo. La arquidiócesis ha concedido indulgencia plenaria a quienes participen con devoción de los actos litúrgicos y hayan confesado y comulgado.
La Comisión de la Virgen compuso una oración oficial, aprobada por la arquidiócesis, que acompaña la piedad popular.
Un mensaje pastoral profundamente actual
Los pastores paraguayos han visto en esta advocación un instrumento catequético y espiritual. La Virgen Ama de Casa nos enseña que la santidad se construye en lo cotidiano. Como señaló la Arquidiócesis de Asunción, “ella también cocinaba, lavaba, confeccionaba la ropa, ordenaba y limpiaba su hogar”.
Este mensaje toca especialmente a las mujeres paraguayas, muchas de las cuales son sostenes de familia, educadoras, madres y discípulas de Jesús. El papa Francisco, durante su visita a Paraguay en 2015, destacó que fueron las mujeres quienes reconstruyeron la vida del país tras la Guerra de la Triple Alianza. Esta advocación es un homenaje a esa historia de fe y fortaleza.
Testimonios de fe sencilla y milagros cotidianos
Numerosos testimonios dan cuenta de la cercanía de esta Virgen con las preocupaciones reales de las personas. Una mujer que trabajaba limpiando la iglesia relató que, sin dinero para el transporte, rezó a la Virgen y al salir encontró 20.000 guaraníes en la vereda. Muchos relatos similares se repiten: madres que encuentran alivio, protección o soluciones inesperadas tras confiarse a su intercesión.
La Virgen Ama de Casa no responde con prodigios espectaculares, sino con gestos pequeños, silenciosos y concretos, como lo hace una madre.
¿Sabías que…?
- San Juan Pablo II bendijo la imagen original en 2002 y pidió difundirla internacionalmente.
- El niño Jesús de esta imagen mira a su madre, en gesto de amor y admiración.
- La fiesta se celebra el 20 de septiembre en Paraguay.
- La túnica de la Virgen incluye ñandutí, encaje tradicional paraguayo.
- Fue llevada en andas por amas de casa en una procesión desde el Panteón Nacional de los Héroes.
- Su culto tiene aprobación oficial de la Arquidiócesis de Asunción desde 2016.
Preguntas frecuentes
¿La Virgen Ama de Casa está reconocida por la Iglesia? Sí. Fue bendecida por San Juan Pablo II y su culto fue aprobado formalmente por la Arquidiócesis de Asunción en 2016.
¿Dónde se encuentra su imagen principal? En la parroquia Santísima Trinidad, barrio Trinidad, ciudad de Asunción, Paraguay.
¿Cuándo se celebra su fiesta? El 20 de septiembre de cada año.
¿Hay una oración oficial? Sí, fue compuesta por la Comisión de la Virgen y aprobada por las autoridades eclesiásticas locales.
¿Por qué es tan cercana esta Virgen? Porque representa a María en su rol cotidiano: la que cuida el hogar, alimenta a la familia, limpia, cría, consuela. Una madre presente en lo sencillo.
Fuentes consultadas
Arquidiócesis de la Santísima Asunción: www.arzobispado.org.py Parroquia San Felipe Neri (Buenos Aires): www.parroquiasanfelipeneri.org.ar Agencia ACI Prensa: www.aciprensa.com Aleteia: www.aleteia.org Diario La Nación (Paraguay): www.lanacion.com.py ABC Color: www.abc.com.py Agencia AICA: www.aica.org Documentación proporcionada por Maria365.
Queremos escucharte
¿Conocías esta advocación? ¿Te conmovió su historia? ¿Te gustaría proponer otras advocaciones o compartir tu testimonio de fe? En Maria365 queremos seguir construyendo, con tu ayuda, un calendario mariano vivo y cercano a todos. Si encontraste algún error, tenés más información o querés sumar tu experiencia, escribinos. Tu aporte puede enriquecer esta misión.




