Introducción inspiradora
En el corazón de Cúcuta, ciudad pujante y llena de historia en el noreste colombiano, resuena un fervor que va más allá de lo tangible: la profunda devoción a Nuestra Señora de Cúcuta. Esta advocación mariana, custodia espiritual de una comunidad que ha enfrentado adversidades y renacido con esperanza, representa el amor maternal y la protección divina que María ofrece a su pueblo. Celebrada cada 17 de junio, esta imagen es más que una tradición; es un símbolo vivo de fe, cultura y unión que ha marcado no solo el corazón de los cucuteños, sino también su identidad histórica.
Identidad y significado de la advocación
Nuestra Señora de Cúcuta es la expresión más pura del amor maternal de María hacia sus hijos espirituales en esta región colombiana, una advocación que reconcilia historia, cultura y fe. Ella es vista como testigo y protectora, intercesora ante Dios en favor de la ciudad que se halla en una zona fronteriza, con desafíos sociales y humanitarios particulares. Esta Virgen representa la presencia constante y cercana de Cristo por medio de María, invitando a los fieles a encontrar en ella consuelo, fortaleza y esperanza ante la fragilidad humana. En el simbólico abrazo de esta imagen, el pueblo encuentra refugio y aliento.
Historia de la devoción: raíces profundas y acontecimientos que marcaron su culto
La devoción a Nuestra Señora de Cúcuta encuentra sus orígenes en la fundación de la ciudad, que oficialmente se llamó Villa del Rosario y que tuvo un crecimiento poblacional y espiritual que fue acompañando la consolidación de la fe mariana en la región desde el siglo XVIII. En 1774, la joven viceparroquia que atendía a los vecinos fue formalmente reconocida bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario. Sin embargo, fue en el siglo XX que nació formalmente la advocación conocida hoy. El sacerdote Daniel Jordán, entre 1945 y 1953, impulsó la identificación de la Virgen como “Nuestra Señora de Cúcuta” para destacar que este regalo divino era un símbolo de amor y esperanza para la ciudad y sus habitantes.
Un episodio que marcó la historia de esta celebración fue el terremoto de 1875, que causó gran devastación en Cúcuta. La carta del entonces arzobispo de Bogotá, Vicente Arbeláez, dirigida a la ciudad tras el desastre, expresaba solidaridad y esperanza, enfocando la necesidad de fe en tiempos de dificultad, y promoviendo la devoción como ancla espiritual para los sobrevivientes. Esta advocación se convirtió así en testimonio de fortaleza y resurrección para el pueblo cucuteño.
Milagros y manifestaciones de fe popular
La Virgen de Cúcuta ha sido fuente de múltiples testimonios de favores y milagros atribuidos a su intercesión, especialmente en momentos de crisis y situaciones críticas. Sus fieles cuentan relatos de protección contra enfermedades, desastres naturales y conflictos, reforzando la percepción de María como madre amorosa y protectora omnipresente en la vida cotidiana. Estas experiencias se representan en peregrinaciones y fiestas donde la comunidad renueva su compromiso y gratitud.
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Devoción actual y festividades
Actualmente, la festividad se celebra con gran esplendor el 17 de junio, siendo el evento central de la diócesis y la ciudad. La participación no solo es religiosa sino cultural, involucrando misas solemnes, procesiones multitudinarias, novenas y actividades artísticas que destacan la identidad del pueblo cucuteño. La celebración es un momento de unión social y espiritual, donde se expresa la fe con solemnidad pero también con alegría y esperanza. La advocación es símbolo de identidad no solo para Cúcuta sino para la frontera colombo-venezolana, donde la Virgen también recibe veneración por parte de migrantes y comunidades vecinas.

Arte, imagen y simbolismo de Nuestra Señora de Cúcuta
La imagen que se venera es una obra artística que combina tradición y simbolismo. Presenta a la Virgen vestida con túnicas ricamente bordadas y manto protector, en actitud maternal y abierta, sugiriendo acogida y caridad. Su rostro sereno refleja dulzura y fortaleza, invitando a la oración y a la confianza. Los detalles en los ornamentos y materiales con que está hecha evocan tanto la nobleza colonial española como el alma sencilla y fervorosa del pueblo. La imagen es un patrimonio cultural que ha sido restaurado y cuidado con esmero para mantener viva su presencia física y espiritual.
¿Sabías que…?
- La advocación de Nuestra Señora de Cúcuta se consolidó formalmente gracias a la visión espiritual y pastoral del padre Daniel Jordán, figura clave en la historia de la diócesis.
- La ciudad de Cúcuta fue declarada en el siglo XVIII como «Muy Noble, Valerosa y Leal Villa», y su fe mariana siempre ha estado ligada a este título de nobleza dentro del país.
- La Virgen de Cúcuta ha sido foco de reconciliación y unidad social en una región marcada por la diversidad cultural y las dificultades propias de una frontera.
- En 1957 se bendijo una obra magistral para la parroquia dedicada a la Virgen, que representa la pujanza espiritual de la comunidad local.
- Su festividad reúne fieles no solo de Colombia sino también personas de Venezuela, fortaleciendo un vínculo transfronterizo único.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el origen histórico de la advocación?
Nació en la tradición colonial con la fundación de la ciudad y se consolidó formalmente entre 1945 y 1953 por iniciativa del padre Daniel Jordán.
¿Cuándo se celebra su fiesta principal?
Se celebra el 17 de junio de cada año, con actos litúrgicos y culturales.
¿Qué simboliza su imagen?
Representa a María como madre amorosa y protectora, con pañuelo, túnica y manto en gesto maternal y acogedor.
¿Cuál es su importancia para la región?
Es símbolo espiritual y cultural de Cúcuta y la zona fronteriza, uniendo a comunidades diversas alrededor de la fe.
Fuentes consultadas
- Diócesis de Cúcuta: Festividad de Nuestra Señora de Cúcuta (2020)
- https://diocesisdecucuta.com/festividad-de-nuestra-senora-de-cucuta/
- Wikipedia: Nuestra Señora de Cúcuta (2025)
- https://es.wikipedia.org/wiki/Nuestra_Se%C3%B1ora_de_C%C3%BAcuta
- Documentos históricos de la ciudad de Cúcuta
- Archivo de la Diócesis y publicación «Advocaciones Marianas y María» (2025)
- https://es.scribd.com/document/646113219/ADVOCACIONES-MARIANAS
Invitación final para el lector
La devoción a Nuestra Señora de Cúcuta es un testimonio vivo del amor de María que fortalece a una comunidad entera. ¿Has tenido alguna experiencia cerca de esta advocación? ¿Quieres compartir una historia o aportar datos que enriquezcan este artículo? En Maria365 valoramos tu voz y tu fe, por eso te invitamos a dejar tus comentarios, testimonios o sugerencias para seguir celebrando juntos la vida y el amor maternal de la Virgen María.




