Una advocación mariana que surge del mar y llega al corazón
Cuando el agua amenaza con desbordarse, cuando las lluvias golpean sin clemencia los campos y las casas, hay un pueblo en Filipinas que mira al cielo con fe y clama: «Nuestra Señora de las Saleras, ruega por nosotros». Esta advocación mariana, poco conocida fuera de su comunidad, guarda una historia tan singular como conmovedora, tejida entre las costas del Pacífico y los campos de Nueva Ecija, entre España y Filipinas, entre la sal del mar y la sal de la tierra.
La Virgen de la sal: Orígenes de una devoción con sabor a esperanza
El título «Nuestra Señora de las Saleras» remite a un pasaje ancestral de profunda carga simbólica. Según la tradición española, la Virgen se manifestó en el siglo XVII en Los Navalucillos, Toledo, a un pastor que llevaba sal a sus cabras. El lugar de la aparición dio origen a una ermita construida en 1632, hoy epicentro de la fiesta mariana cada 8 de septiembre. Allí, el pueblo se desborda de alegría y fe con novenas, procesiones y una peculiar «batalla de agua», reflejo de la alegría popular que acompaña a la Madre de Dios.
Pero es en Filipinas donde esta advocación adquiere una identidad propia y profundamente encarnada en la realidad de su pueblo. En Aliaga, Nueva Ecija, se venera desde 1849 a Nuestra Señora de las Saleras como patrona del municipio. Su llegada está envuelta en una historia que mezcla milagro y mar: una embarcación española, cargada con una imagen mariana, fue sorprendida por una feroz tormenta. Los marineros clamaron a la Virgen, y cuando amainó el temporal, la falda de la imagen apareció cubierta de cristales de sal. Fue llamada desde entonces «Virgen de las Saleras».

Un milagro en tierra firme: la inundación detenida
Aliaga es una región históricamente vulnerable a las inundaciones. En 1936, el pueblo fue testigo de un hecho que marcaría para siempre la fe local. Las aguas del río Pampanga se desbordaban, amenazando con sepultar la población. Según el testimonio de los vecinos, una misteriosa mujer de larga cabellera se apareció de pie sobre las aguas, deteniendo el curso del río. Era, para el pueblo, la Virgen de las Saleras. Desde entonces, su intercesión es invocada como protección ante los desastres naturales.
La imagen: arte que custodia la fe
La imagen original de Nuestra Señora de las Saleras en Aliaga era de estilo hispano-filipino, tallada en madera y vestida con ricos mantos. Fue robada en la década de 1960, pero los fieles entronizaron una nueva imagen que sigue siendo el centro de la devoción. La escultura actual representa a la Virgen con el Niño en brazos, ambos coronados, en actitud serena y maternal. En su iconografía resalta el detalle simbólico de la sal, presente en las festividades y bendiciones.
Fiesta, peregrinación y coronación
Cada 26 de abril, Aliaga se viste de gala para celebrar la fiesta de su patrona. La jornada incluye novenas, misas solemnes, procesiones, y la tradicional distribución de sal bendita, que los devotos conservan en sus hogares como símbolo de protección y bendición. El templo parroquial, erigido en 1849, fue declarado santuario diocesano, y en 2024 la Virgen de las Saleras recibió la coronación episcopal por parte de Mons. Sofronio Bancud, un gesto que reconoce oficialmente su importancia espiritual y pastoral.
La devoción también traspasa los límites locales: la imagen ha participado en la Gran Procesión Mariana de Intramuros en Manila, compartiendo espacio con las advocaciones más veneradas del país.
Significado espiritual: la sal de la tierra
Jesús dijo a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra» (Mt 5,13). La sal, en la Biblia, es signo de alianza, purificación, protección y sabor. Nuestra Señora de las Saleras encarna esa presencia maternal que preserva la fe, protege de los peligros y da sabor a la vida cristiana. Su advocación recuerda que María, como buena madre, actúa en lo sencillo y cotidiano, como la sal que se mezcla sin verse, pero transforma.
¿Sabías que…?
- Aliaga es la única parroquia en Filipinas dedicada a esta advocación.
- El título «de las Saleras» también puede relacionarse con los antiguos recipientes donde se guardaba sal bendita en los templos.
- Cada año, se producen testimonios de favores y curaciones atribuidas a su intercesión.
- La sal bendecida en su fiesta se guarda en botellas o bolsitas como protección contra enfermedades y desgracias.
- La coronación de 2024 coincidió con el 175 aniversario de la parroquia.
- Existen esfuerzos por restaurar y recuperar el arte sacro original vinculado a esta imagen.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra a Nuestra Señora de las Saleras?
El 26 de abril en Filipinas, y el 8 de septiembre en España.
¿Dónde se encuentra su santuario principal?
En la parroquia de Aliaga, Nueva Ecija, Filipinas.
¿Cuál es su patronazgo?
Es patrona de Aliaga y protectora contra inundaciones y desastres naturales.
¿Qué representa la sal en esta advocación?
La protección, la purificación y la presencia de la gracia de Dios en lo cotidiano.
Fuentes consultadas
- Sitio oficial de la Parroquia de Nuestra Señora de las Saleras (Aliaga, Filipinas): https://www.facebook.com/NuestraSenoraDeLasSaleras
- Pintakasi: crónicas devocionales filipinas https://pintakasi1521.blogspot.com
- Diocese of Cabanatuan https://www.facebook.com/dioceseofcabanatuan
- Ayuntamiento de Los Navalucillos (Toledo): https://losnavalucillos.es
- Biblia de la Iglesia Católica
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