La devoción a Nuestra Señora de Peñablanca surge de las presuntas apariciones marianas ocurridas entre 1983 y 1988 en el cerro El Membrillar (Monte Carmelo) de Peñablanca, en Villa Alemana (Chile). El 12 de junio de 1983, Miguel Ángel Poblete (entonces de 17 años) relató su primer encuentro con la Virgen en ese lugar. Según su testimonio, mientras él observaba el paisaje escuchó de improviso una voz femenina que lo llamó por su nombre, y al volver vio “una hermosa niña flotando de pie, vestida de blanco, con un manto azul… con un rosario en la cintura”. Al saludarla con un “¡Ave María Purísima!”, la figura respondió “—Sin pecado concebida” y le ordenó, entre otras cosas, “decid a vuestros amigos que boten la droga”. A partir de entonces comenzaron cientos de apariciones según él, convocando multitudes. La misma biografía oficial indica que “entre 1983 y 1988 afirmó haber recibido apariciones de la Virgen María bajo la advocación de la Dama Blanca de la Paz en el cerro El Membrillar… de Peñablanca”.
Apariciones y mensajes principales
Durante cinco años se contaron unas 500 apariciones, muchas de ellas al aire libre en el monte, aunque también se reportaron éxtasis en lugares como Quilpué, Santiago e incluso en el extranjero (Nueva York, Roma). En septiembre de 1983 asistieron a una de ellas hasta 100.000 personas. Los mensajes atribuidos a la Virgen fueron de carácter marcadamente pedagógico y apocalíptico: instaban al rezo del Rosario, la penitencia y la conversión, y advertían contra la guerra y la violencia política. Por ejemplo, “Nuestra Madre” decía: “Si el pueblo chileno insiste en la violencia, vendrán días muy amargos. El marxismo está construyendo su torre y tratan de llevar muchas almas a la perdición.”. En los mensajes la Virgen misma se definió con varios títulos marianos: “Soy la Señora del Rosario, la Madre del Socorro, la Inmaculada Concepción, la Dama Blanca de la Paz”. Incluso añadió matices teológicos poco comunes: al ser preguntada dijo “Yo no soy la Redentora, sino la Corredentora. Mi Hijo es el Redentor y Yo le ayudo a salvar almas.”. En otros pasajes insistió: “He venido a salvar almas que van a la perdición… a dar a los hombres otra oportunidad para estar preparados para la Segunda Venida de mi Hijo”. Estos mensajes hicieron hincapié en la urgencia de la fe, la obediencia y el perdón de pecados.

Milagros y fenómenos sobrenaturales
Los seguidores de esta advocación relatan diversos fenómenos extraordinarios asociados a Poblete. Entre ellos se cuentan estigmas y fenómenos físicos: médicos testificaron haberse encontrado “veinte a veinticinco” pequeñas heridas en la cabeza del vidente, atribuidas a estigmas de la Pasión de Cristo. Durante los éxtasis Miguel Ángel soportaba fuego, agujas o punciones sin sufrir daños aparentes, y llegó a levantar personas con facilidad para que recibieran bendición. También sucedieron fenómenos paranormales: en trance él transmitía mensajes en idiomas que no conocía (hasta dialectos extranjeros), e incluso pronunciaba palabras con significado oculto inscritas aparentemente en hebreo. Otros fenómenos relatados incluyen levitaciones de objetos, visiones de luz, perfumes celestiales e imágenes en el sol. Por ejemplo, la Fundación Monte Carmelo documenta “imágenes que lloraban”, curaciones inexplicables y efectos en fotografías: “muchas enfermedades fueron curadas… danzas y cambios de color del sol, fotografías sorprendentes del sol y la luna”. Se mencionan también casos de conversión de fieles: centenares de personas (católicos alejados o incluso no creyentes) aseguraron haber recobrado la fe o experimentado sanaciones al participar en las apariciones. Estos relatos de milagros y signos sirvieron para alimentar la devoción popular y convencer a muchos asistentes de la veracidad de los mensajes.
- Profecías y avisos: Los mensajes incluían llamadas al arrepentimiento y a la oración del Rosario, junto con advertencias apocalípticas sobre guerra nuclear y decadencia social. Por ejemplo se repitió en varias apariciones: “He venido a salvar almas que van a la perdición… (negar las bombas) porque serían el propio infierno”.
- Estigmas y visiones: Médicos presentes observaron heridas en la cabeza de Poblete como “lo que llamamos estigmas”. Durante los éxtasis se manifestaron fenómenos extraños (levitación de ramas, curaciones visibles, lengua con huellas de sangre) que los creyentes atribuyen a intervenciones divinas.
- Conversión de fieles: Uno de los argumentos señalados por los promotores es el fuerte impacto espiritual en los asistentes. Se habla de “centenares de conversiones” de personas alejadas de la fe, lo cual consideran la prueba más relevante de la autenticidad de las apariciones.
Culto y peregrinaciones
A pesar de no ser una aparición aprobada oficialmente, la Iglesia católica local permitió el culto como gesto pastoral. En 1994 el obispo de Valparaíso, card. Jorge Medina, visitó el lugar y autorizó celebrar la Santa Misa mensual en el cerro Monte Carmelo (así renombrado) para atender a los fieles. En una carta del prelado se expresaba: “se autoriza la celebración de la Santa Misa una vez al mes, los primeros sábados, en el lugar llamado Monte Carmelo… dicha misa será celebrada por el sacerdote que nombre el Obispo”. Desde julio de 1994 en adelante se celebra ininterrumpidamente misas el primer sábado de cada mes en Peñablanca, congregando a cientos de fieles de toda la región y de Santiago. El obispo aclaró que en esas eucaristías “no se hablara para nada de apariciones”, manteniendo la liturgia normal.
En la actualidad el sitio se considera un santuario no oficial. Cada sábado cientos de peregrinos llegan a orar, rezar el Rosario y participar en la Misa con ambiente de recogimiento. Se han formado grupos de oración y una Fundación Monte Carmelo (con sede en Santiago) que difunde los mensajes, publica boletines y organiza peregrinaciones hasta el monte. En su web oficial se lee: “Sitio Oficial de la Fundación Monte Carmelo de Chile – Aparición de la Dama Blanca de la Paz”. Este movimiento seguidor mantiene vivo el culto: en 2024, por ejemplo, la fundación trasladó los restos mortales del vidente Poblete al cementerio parroquial de Quilpué en un acto conmemorativo.
Geográficamente la devoción es esencialmente chilena, pero desde los años 80 han acudido visitantes de todo el continente. Los organizadores destacan que fieles venidos “de todas las regiones del país, de países vecinos e incluso de lugares extranjeros como Estados Unidos, Inglaterra, España o Japón” participaron en las apariciones. Es común ver banderas de distintas naciones en las peregrinaciones. En Chile existen también oraciones específicas a la Virgen de Peñablanca y recuerdos devocionales (medallas, estampas) que celebran su fiesta anual, fijada el 12 de junio.
Iglesia, crítica y aceptación
La Iglesia Católica oficialmente no reconoce las apariciones de Peñablanca como milagrosas. Desde el principio la autoridad eclesiástica mantuvo reservas: el obispo Francisco Valenzuela emitió declaraciones negativas tras investigar los hechos en 1983. Incluso el sacerdote investigador Jaime Fernández declaró en entrevistas posteriores que existieron presiones externas para desacreditar el fenómeno (alegando una posible implicación de la dictadura de Pinochet). Los críticos han sugerido que se trató de un montaje organizado (por ejemplo acusando a la CNI, policía secreta, de participar) o de un delirio colectivo. Sin embargo, el público fiel sostiene con firmeza la autenticidad de las visiones. El testimonio a favor incluye las sanaciones, las profecías cumplidas y la transformación espiritual de los participantes. Hasta la fecha, la diócesis de Valparaíso permite las celebraciones en el lugar –lo cual considera un “gesto pastoral”– pero insiste en la prudencia: no hay permiso para difundir los mensajes como oficialmente revelados. En la práctica, la Virgen de Peñablanca se venera como devoción popular sin estatus de “aparición aprobada”, similar a otros santuarios marianos locales.
Legado cultural
La historia del vidente Miguel Ángel Poblete y la Dama Blanca de la Paz ha trascendido el ámbito religioso y se ha convertido en parte de la cultura popular chilena. Escritores y artistas han recogido estos hechos en diversas obras. Por ejemplo, el poeta Pedro Lemebel la menciona en Loco afán: crónicas de sidario (1996), y autores como Simón Soto y Álvaro Bisama incorporaron episodios inspirados en Peñablanca en sus relatos. Ha inspirado también montajes teatrales (como Miguel, un ángel para Chile en 2009) y la película La pasión de Michelangelo (2013) sobre la figura del vidente. A nivel periodístico, el caso ha reaparecido en efemérides: en 2023 varios medios conmemoraron los 40 años de la aparición, y en 2025 un reportaje de Canal 13 repasó críticamente la historia. Además, en redes sociales y blogs católicos se comparten vídeos, fotos (por ejemplo de las misas en la cima) y nuevos “mensajes” atribuidos a la Virgen de Peñablanca, manteniendo la devoción vigente.
Conmemoración litúrgica
Aunque no figura en ningún calendario oficial de la Iglesia, la devoción recuerda su aniversario el 12 de junio, fecha que coincide con la primera aparición de 1983 y con la última aparición documentada en 1988. Ese día muchos fieles realizan procesiones o concelebraciones especiales en el santuario de Peñablanca. La conmemoración incluye rezos del Rosario, Misa y alabanzas a la Virgen bajo el título de Dama Blanca de la Paz. Para los devotos, el 12 de junio es un día mariano de súplica y agradecimiento, parecido a otras fiestas de la Virgen en el país.
En resumen, Nuestra Señora de Peñablanca es una advocación surgida de las apariciones de Villa Alemana que combina elementos históricos, espirituales y culturales. A lo largo de cuatro décadas se han tejido en torno a ella relatos de milagros, testimonios de fe y manifestaciones de devoción popular. Aunque enfrenta escepticismo e incluso denuncia oficial de fraude, sigue siendo celebrada por cientos de personas como fuente de consuelo y llamado a la conversión. Su historia refleja el cruce del folklore religioso con la realidad social de Chile en los años 80, y continúa vigente tanto en la práctica cotidiana de los fieles como en la literatura y el arte contemporáneos





