El 25 de marzo de 1984, mientras la Iglesia celebraba la solemnidad de la Anunciación, un grupo numeroso de fieles se reunió en una finca rural del estado Miranda, en Venezuela. Lo que comenzó como una jornada de oración se transformó en uno de los acontecimientos marianos más significativos de América Latina en el siglo XX. Muchos afirmaron ver a la Virgen María. Ese lugar, conocido desde entonces como Betania, se convertiría en santuario. Y bajo el título de Nuestra Señora de Betania, la Madre de Dios sería invocada como signo de reconciliación para un país y para la Iglesia.
Esta advocación no nació en la Edad Media ni en un monasterio europeo, sino en el corazón contemporáneo de América Latina. Y, sin embargo, su espiritualidad hunde raíces profundamente bíblicas.
Identidad y significado espiritual de Nuestra Señora de Betania
El nombre Betania remite al pueblo del Evangelio donde vivían Marta, María y Lázaro, amigos de Jesús. Era un lugar de intimidad, hospitalidad y amistad con el Señor. Esta clave bíblica no es secundaria: define el núcleo espiritual de la advocación.
Nuestra Señora de Betania es presentada como Madre que reúne a sus hijos, que invita a la conversión sincera y a la reconciliación familiar y eclesial. Sus mensajes insisten en:
- La oración perseverante.
- La unidad entre los cristianos.
- La fidelidad al Magisterio de la Iglesia.
- La santificación de la vida cotidiana y familiar.
No se trata de un mensaje de ruptura ni de anuncios extraordinarios centrados en catástrofes, sino de una llamada a volver al Evangelio.

Historia de las apariciones en Venezuela
Las experiencias místicas vinculadas a Betania están asociadas a María Esperanza Medrano de Bianchini (1928–2004), laica venezolana que desde niña manifestó fenómenos espirituales extraordinarios.
Según los testimonios recogidos, las manifestaciones comenzaron en los años 70, pero el acontecimiento decisivo ocurrió el 25 de marzo de 1984, cuando más de un centenar de personas afirmaron haber visto a la Virgen simultáneamente. Este carácter colectivo distingue a Betania de muchas experiencias privadas.
La Iglesia local inició una investigación formal. Tras años de estudio teológico y pastoral, el obispo de Los Teques, Pío Bello Ricardo, emitió en 1987 un decreto reconociendo el carácter sobrenatural de los hechos y autorizando el culto público a Nuestra Señora de Betania.
Este reconocimiento diocesano es un elemento central que no puede omitirse al hablar de esta advocación: Betania no es simplemente una devoción popular, sino un fenómeno examinado y aprobado por la autoridad eclesiástica competente.
María Esperanza: la mujer detrás del acontecimiento
Para comprender Betania, es imprescindible conocer la figura de María Esperanza. Madre de familia, esposa y laica comprometida, vivió su experiencia mística dentro de la vida ordinaria. No fundó una congregación religiosa ni buscó protagonismo mediático.
Su espiritualidad estuvo marcada por:
- Amor profundo a la Eucaristía.
- Devoción filial al Papa.
- Vida sacramental intensa.
- Sufrimiento ofrecido por la Iglesia.
Actualmente su causa de beatificación está en curso, habiendo sido declarada Sierva de Dios. Este proceso ha renovado el interés por la historia de Betania en los últimos años.
Los mensajes: reconciliación en tiempos de división
Uno de los aspectos más singulares de Betania es su fuerte dimensión ecuménica. En varios mensajes atribuidos a la Virgen se insiste en la unidad entre los cristianos.
En el contexto latinoamericano de las décadas de 1970 y 1980 —marcado por tensiones políticas e ideológicas— la advocación se convirtió en un llamado maternal a la reconciliación nacional.
En años recientes, con la profunda crisis social y migratoria que ha vivido Venezuela, muchos fieles interpretan el mensaje de Betania como una invitación urgente a la reconstrucción espiritual del país.
El santuario de Betania y las peregrinaciones actuales
La finca original se transformó progresivamente en santuario. No se trata de una basílica monumental, sino de un espacio natural que conserva la sencillez rural de sus orígenes.
Cada 25 de marzo miles de peregrinos se acercan a Cúa. Se celebran:
- Eucaristías multitudinarias.
- Procesiones con la imagen.
- Jornadas de confesión y adoración.
- Encuentros de oración por Venezuela.
En los últimos años, incluso en medio de dificultades económicas y restricciones sociales, la peregrinación se ha mantenido como signo de esperanza.
Además, comunidades de venezolanos en el exterior —especialmente en Estados Unidos y España— han difundido la devoción, llevando imágenes de Nuestra Señora de Betania a parroquias donde celebran su fiesta.

Arte e iconografía: una Madre vestida de blanco
La imagen de Nuestra Señora de Betania se caracteriza por su sencillez. Se la representa vestida de blanco, con manto claro y manos abiertas en gesto de acogida.
No exhibe corona ostentosa ni símbolos de poder real acentuados. Su fuerza está en la expresión del rostro: serenidad, dulzura y cercanía.
El blanco simboliza pureza y luz. Las manos abiertas evocan hospitalidad, en coherencia con el significado bíblico de Betania como casa amiga.
La estética sobria refleja también el carácter contemporáneo de la advocación.
Milagros y testimonios
Numerosos fieles han atribuido a la intercesión de Nuestra Señora de Betania:
- Sanaciones físicas.
- Reconciliaciones familiares.
- Conversiones espirituales.
- Protección en momentos de violencia social.
Como en todo fenómeno aprobado a nivel diocesano, la Iglesia distingue cuidadosamente entre el núcleo del acontecimiento reconocido y los testimonios personales, que son acogidos con prudencia pastoral.
¿Sabías que…?
- La aparición colectiva del 25 de marzo de 1984 fue presenciada por más de cien personas.
- Betania significa “casa de aflicción” o “casa del pobre”, lo que refuerza su dimensión de consuelo.
- El obispo aprobó oficialmente el culto en 1987 tras una investigación prolongada.
- La causa de beatificación de María Esperanza continúa en estudio.
- La espiritualidad de Betania pone fuerte énfasis en la vida familiar como lugar de santificación.
Preguntas frecuentes sobre Nuestra Señora de Betania
¿Está reconocida por la Iglesia?
Sí. El obispo de Los Teques autorizó el culto público tras investigación formal.
¿Dónde se encuentra el santuario?
En Cúa, estado Miranda, Venezuela.
¿Qué día se celebra?
El 25 de marzo, en coincidencia con la solemnidad de la Anunciación.
¿Cuál es el mensaje central?
Oración, conversión, reconciliación y unidad en la Iglesia.
Nuestra Señora de Betania es una advocación nacida en la historia reciente, pero profundamente enraizada en el Evangelio. Su mensaje no propone novedades doctrinales, sino un retorno a lo esencial: oración, comunión y vida sacramental.
En tiempos de fragmentación social y eclesial, la Madre que se manifestó en Betania sigue invitando a sus hijos a reunirse como en aquella casa amiga del Evangelio.
Maria365 continúa ampliando su calendario mariano con rigor histórico y fidelidad a la Iglesia. Si conocés testimonios, datos históricos adicionales o querés proponer nuevas advocaciones para incorporar, podés enviarnos tu aporte. También podés ayudarnos señalando posibles correcciones o compartiendo tu experiencia de fe.
Fuentes consultadas
- Decreto de reconocimiento del Obispo Pío Bello Ricardo (Diócesis de Los Teques)
https://www.obispadodelosteques.org - Información oficial del Santuario de Nuestra Señora de Betania
https://www.betania.org.ve - Congregación para las Causas de los Santos – causa de María Esperanza Medrano
https://www.causesanti.va - Documentación histórica diocesana sobre los acontecimientos del 25 de marzo de 1984




