Desde una sola frase que cambió la historia de la humanidad surge la advocación de Nuestra Señora de Gracia, una expresión viva y profunda del misterio mariano que acompaña a los fieles a lo largo de los siglos. “Dios te salve María, llena eres de gracia” fue el saludo del arcángel Gabriel, palabras que dieron origen a una devoción rica en espiritualidad, cultura e historia, y que hoy sigue tocando corazones y comunidades en todo el mundo.
Origen y significado de Nuestra Señora de Gracia
Esta advocación se basa directamente en el pasaje bíblico de la Anunciación (Lucas 1, 28), donde María es saludada por el ángel como “llena de gracia”, un título que expresa su singular relación con Dios y su papel en la obra de la redención. María es madre de Cristo, el “Autor de la gracia”, y a través de esa maternidad divina, es también considerada medianera y dispensadora de todas las gracias que reciben los creyentes.
En términos teológicos, la Virgen de Gracia es vista como la Madre amorosa y misericordiosa que protege y ayuda a quienes peregrinan en la vida, acompañando a su Hijo Jesús en un papel subordinado pero indispensable dentro del plan divino. Esta advocación subraya su especial misión como “madre de la gracia” y mediadora, una figura que, según el Concilio Vaticano II, “cuida y ampara a los fieles que luchan contra el pecado y buscan la salvación eterna”.

Historia y desarrollo del culto
La devoción a Nuestra Señora de Gracia tiene profundas raíces históricas que se remontan al menos al siglo XIII. Una de las primeras manifestaciones documentadas aparece hacia 1290, cuando la imagen fue llevada a la ciudad de Carmona (España) tras la reconquista. Desde entonces, se comenzaron a construir santuarios y a fundar cofradías en su honor que perduran hasta hoy.
La Orden de San Agustín ha sido fundamental para la expansión y consolidación de esta advocación. Ya en el siglo XV la Virgen de Gracia era uno de sus títulos más antiguos y preferidos, con conventos dedicados a ella en lugares como Lisboa y Valencia. En 1806, el Papa Pío VII concedió a la Orden la facultad de celebrar solemnemente la festividad de Nuestra Señora de Gracia, reforzando su lugar en la liturgia y en el corazón de los fieles.

Un recorrido por su devoción actual
Hoy día, la Virgen de Gracia es patrona de pueblos y comunidades especialmente en Andalucía, España, y también presente en América Latina. El 4 de abril se celebra su fiesta principal, una jornada de oración, procesiones, peregrinaciones y actos culturales que integran devoción y tradición popular.
Las imágenes de Nuestra Señora de Gracia no solo son símbolo de fe, sino también núcleo de identidad comunitaria. En Archidona, por ejemplo, la imagen se venera desde hace más de 500 años como símbolo de protección y esperanza. En varias diócesis, hermandades y cofradías promueven actividades pastorales que combinan la espiritualidad con obras sociales, reflejando el amor maternal y la gracia que la advocación inspira.
La imagen y el arte que expresan la gracia divina
La representación artística de Nuestra Señora de Gracia es profundamente simbólica. Tradicionalmente, se muestra a María vestida con un manto azul celeste, símbolo de pureza y cielo, y un vestido blanco que representa la gracia y la virginidad. La Virgen aparece en actitud maternal, con las manos abiertas como signo de acogida y bendición.
Sus imágenes suelen ser realizadas en madera policromada o materiales nobles, conservando un estilo que combina la sencillez y la solemnidad. El valor artístico se une así a la carga espiritual, invitando al fiel a contemplar no solo la belleza visual sino el misterio profundo de la gracia que recibe y ofrece.
¿Sabías que…? Datos curiosos sobre Nuestra Señora de Gracia
- En Carmona, el santuario de la Virgen de Gracia atrae a miles de peregrinos cada año en señal de agradecimiento y petición.
- La Virgen de Gracia fue durante siglos la principal advocación de la Orden de los Trinitarios hasta que fue sustituida en 1961 por la Virgen del Buen Remedio.
- San Agustín, llamado “Doctor de la Gracia”, inspiró el título a la Virgen por su profunda enseñanza sobre la gracia de Dios.
- La imagen de Archidona, según cuenta la tradición, fue llevada por el gran maestre Don Pedro Girón durante la reconquista como estandarte de protección.
- En 1806, el Papa Pío VII autorizó la inclusión litúrgica de esta festividad, confiando su impulso a la Orden de San Agustín.
- La Virgen de Gracia es considerada como protectora y abogada contra todo mal, especialmente en momentos de crisis personales y comunitarias.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se la llama Nuestra Señora de Gracia?
Porque María fue elegida “llena de gracia” para ser madre del Salvador y desde entonces es mediadora de las gracias divinas para el pueblo.
¿Dónde se venera principalmente?
En España, especialmente Andalucía, y en América Latina, con fuerte presencia en ciudades como Carmona y Archidona.
¿Tiene apariciones reconocidas?
No se asocia a apariciones específicas, sino a un título teológico basado en la Escritura y la tradición.
¿Hay milagros atribuidos a esta advocación?
Sí, numerosos fieles han reportado gracias y favores obtenidos por la intercesión de la Virgen de Gracia en diferentes ámbitos.
Fuentes consultadas
- Jesús Miguel Benítez, OSA. “Advocaciones marianas en la Orden de San Agustín”. [Enlace al documento]
- Agustinos.pe. “Nuestra Señora de Gracia”. [Enlace al sitio]
- Wikipedia. “Virgen de Gracia”. [Enlace al artículo]
- ElCarmenMalaga.es. “Nuestra Señora de Gracia”. [Enlace al artículo]
- BordadosBarber.com. “Virgen de Gracia Carmona”. [Enlace al sitio]
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