En el corazón del Centro Histórico de Quito, entre campanas coloniales y balcones de madera tallada, se alza el Monasterio de la Inmaculada Concepción. Allí, desde fines del siglo XVI, se venera una imagen singular: la Virgen María con el Niño en brazos, portando báculo y llaves. No es una representación habitual. Es Nuestra Señora del Buen Suceso de la Purificación, cuya fiesta se celebra cada 2 de febrero, en la Presentación del Señor.
Su historia entrelaza mística, vida monástica, arte barroco quiteño y un mensaje espiritual que muchos fieles consideran particularmente actual.
El contexto histórico: Quito colonial y el primer monasterio femenino del Ecuador
Para comprender esta advocación es necesario situarse en el Quito del siglo XVI, ciudad estratégica del virreinato del Perú, donde la fe católica moldeaba la vida social, cultural y política.
En 1577 se fundó el Monasterio de la Inmaculada Concepción, el primero femenino del actual Ecuador. No fue solo un centro de clausura: fue espacio de formación espiritual, resguardo de mujeres criollas y españolas, núcleo artístico y corazón devocional de la ciudad.
En ese ambiente surgió la figura de Madre Mariana de Jesús Torres (1563–1635), religiosa concepcionista española llegada en el grupo fundacional. Su vida de oración, sacrificio y liderazgo interno marcaría profundamente la historia del monasterio.

La aparición del 2 de febrero de 1594
Según la tradición conservada en los archivos conventuales, la madrugada del 2 de febrero de 1594, mientras la comunidad celebraba la fiesta de la Purificación, Madre Mariana recibió una manifestación de la Santísima Virgen.
María se presentó como “Nuestra Señora del Buen Suceso de la Purificación”, vinculando explícitamente la advocación con la Presentación del Niño Jesús en el Templo. El nombre “Buen Suceso” alude a la intervención providente de Dios en la historia, no a un acontecimiento aislado, sino al cumplimiento fiel de su plan.
A lo largo de los años, Madre Mariana habría recibido nuevos mensajes relacionados con:
- La fidelidad a la vida consagrada.
- Pruebas y crisis futuras para la Iglesia.
- La necesidad de reparación y oración.
- La preservación de la fe en tiempos de oscuridad espiritual.
El culto a la imagen fue autorizado en el siglo XVII por la autoridad eclesiástica local, consolidando la devoción dentro de la Iglesia de Quito.
Las profecías: lectura espiritual y prudencia teológica
Uno de los aspectos más difundidos de esta advocación son los mensajes proféticos atribuidos a Madre Mariana. En ellos se mencionan crisis morales, debilitamiento de la vida religiosa y confusión doctrinal en siglos posteriores.
Desde la perspectiva católica, estas revelaciones pertenecen al ámbito de las revelaciones privadas, que no forman parte del depósito de la fe. La Iglesia puede aprobar su difusión como ayuda espiritual, pero no las impone como dogma.
Lo esencial, más allá de interpretaciones particulares, es el llamado constante a:
- La fidelidad sacramental.
- La oración por los sacerdotes.
- La perseverancia en la vida consagrada.
- La confianza en la Providencia divina.
Este marco permite presentar el fenómeno con equilibrio, sin sensacionalismo ni reduccionismos.
La imagen: una Virgen Abadesa
La iconografía de Nuestra Señora del Buen Suceso es una de las más originales del continente americano.
La imagen original, tallada en madera policromada según la tradición artística quiteña, presenta:
- A la Virgen con el Niño Jesús en el brazo izquierdo.
- Un báculo en la mano derecha, símbolo de autoridad pastoral.
- Llaves, que representan custodia espiritual.
- Vestiduras ricamente ornamentadas, propias del barroco colonial.
El báculo es un elemento excepcional en imágenes marianas. Aquí expresa que María es considerada Abadesa espiritual del monasterio, protectora y guía de la comunidad.
La escuela quiteña de arte sacro —reconocida internacionalmente— aporta a la imagen un rostro sereno, manos delicadas y una composición armoniosa que conjuga realeza y maternidad.
Coronación canónica y reconocimiento eclesial
En el siglo XX, la imagen recibió coronación canónica, gesto que reafirma oficialmente su importancia en la vida devocional de la Iglesia local.
El monasterio es hoy considerado santuario mariano dentro del entramado espiritual de Quito. Además, la causa de canonización de Madre Mariana fue introducida en 1986, lo que demuestra interés eclesial por estudiar su vida y virtudes.
Devoción actual: el 2 de febrero y el Rosario de la Aurora
Cada 2 de febrero, Quito revive una de sus tradiciones más profundas. Destacan:
- El Rosario de la Aurora, rezado de madrugada.
- Misas solemnes con gran participación de fieles.
- Actos de veneración pública de la imagen.
En los últimos años ha crecido el interés internacional, con peregrinaciones organizadas desde América del Norte y Europa. La difusión digital ha dado nuevo impulso a esta devoción, especialmente entre fieles interesados en la espiritualidad mariana y la vida consagrada.
La advocación también es invocada por familias, comunidades religiosas y fieles que piden protección para la fe en tiempos de dificultad.

Particularidades que suelen omitirse
- El monasterio está ubicado a metros del poder político ecuatoriano, generando un contraste simbólico entre autoridad civil y vida contemplativa.
- Es el convento femenino más antiguo del Ecuador que continúa activo.
- La imagen fue realizada, según tradición conventual, bajo indicaciones espirituales específicas.
- La espiritualidad del Buen Suceso está profundamente ligada a la reparación eucarística.
- La devoción tuvo momentos de mayor y menor visibilidad pública a lo largo de los siglos, pero nunca se extinguió.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta principal?
El 2 de febrero, coincidiendo con la Presentación del Señor.
¿Dónde se encuentra la imagen original?
En el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en el Centro Histórico de Quito.
¿La Iglesia aprobó las apariciones?
El culto fue autorizado y la imagen coronada canónicamente. Las revelaciones privadas asociadas son consideradas ayudas espirituales, no doctrina obligatoria.
¿Se puede visitar el monasterio?
Sí, en horarios determinados y especialmente en fechas festivas.
Una devoción que atraviesa siglos
Nuestra Señora del Buen Suceso no es solo una memoria colonial. Es una advocación que conecta la Presentación del Señor con la fidelidad silenciosa de la vida contemplativa. En una ciudad vibrante y moderna, su imagen recuerda que la luz de Cristo sigue custodiada por manos maternas.
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Fuentes consultadas
- Archidiócesis de Quito – documentación histórica sobre el Monasterio de la Inmaculada Concepción.
- Estudios históricos sobre Madre Mariana de Jesús Torres.
- Catholic.net – compilaciones históricas sobre Nuestra Señora del Buen Suceso.
- Biblioteca Digital de Quito Colonial – registros sobre arte y escuela quiteña.
- Documentación eclesial sobre la fiesta de la Presentación del Señor.
Enlaces oficiales y materiales disponibles en:
https://arquidiocesisdequito.com.ec
https://es.catholic.net
https://es.wikipedia.org/wiki/Nuestra_Se%C3%B1ora_del_Buen_Suceso
https://es.wikipedia.org/wiki/Mariana_de_Jes%C3%BAs_Torres
https://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_y_Convento_de_la_Inmaculada_Concepci%C3%B3n




