En muchas ciudades del mundo, cuando la violencia sacude las calles o las familias atraviesan divisiones dolorosas, hay un nombre que vuelve a pronunciarse con fuerza: Nuestra Señora de la Paz. No es una advocación circunstancial ni reciente. Es un título antiguo, profundamente enraizado en la tradición católica, que une teología, historia y vida concreta de los pueblos.
Cada 24 de enero, el calendario mariano recuerda a la Virgen bajo esta invocación que resume un anhelo universal: la paz verdadera, la que nace de Cristo.
¿Qué significa invocar a María como Señora de la Paz?
La paz, en sentido cristiano, no es solo ausencia de guerra. En la Sagrada Escritura, el término bíblico “shalom” implica plenitud, armonía con Dios, reconciliación entre los hombres y equilibrio interior.
Jesucristo es llamado por el profeta Isaías “Príncipe de la Paz” (Is 9,5). San Pablo afirmará que Él mismo “es nuestra paz” (Ef 2,14). María, como Madre del Salvador, participa de esa misión: no crea la paz por sí misma, sino que la ofrece al mundo al dar a Cristo.
Por eso la Iglesia la invoca como:
- Reina de la Paz
- Madre de la Reconciliación
- Auxilio en tiempos de guerra
Este título no es ornamental. Expresa una dimensión espiritual concreta: María acompaña a la Iglesia en los momentos de fractura histórica y personal.
Orígenes históricos de la devoción
La advocación de Nuestra Señora de la Paz comenzó a difundirse con mayor fuerza en Europa durante los siglos XV y XVI, en contextos marcados por guerras civiles, conflictos dinásticos y tensiones entre reinos cristianos.
En Roma, en la Basílica de Santa María la Mayor, el título se vinculó a iniciativas papales orientadas a implorar la paz entre naciones enfrentadas. Más adelante, el Papa Benedicto XV —en plena Primera Guerra Mundial— incorporó oficialmente la invocación “Reina de la Paz” a las Letanías Lauretanas en 1917, como súplica universal por el fin del conflicto bélico.
Ese gesto pontificio consolidó teológicamente el título y lo proyectó al mundo entero.
Nuestra Señora de la Paz en El Salvador: historia, milagro y nación
Uno de los centros más importantes de esta advocación se encuentra en San Miguel, El Salvador.
El hallazgo de la imagen
La tradición histórica relata que en el siglo XVII una caja apareció flotando en la costa salvadoreña. Al abrirla, encontraron una imagen mariana. Cuando intentaron trasladarla, el peso se volvió inexplicablemente inmanejable en determinado punto del camino. Interpretando el hecho como signo providencial, se decidió que allí debía edificarse el templo.
La imagen fue venerada como Nuestra Señora de la Paz, y con el tiempo se convirtió en patrona de la ciudad.
Durante la guerra civil salvadoreña
Entre 1980 y 1992, en medio de la violencia interna que desgarró al país, el santuario fue lugar constante de oración por la reconciliación nacional. Obispos, sacerdotes y fieles convocaban a jornadas de súplica bajo su protección.
No fue solo un símbolo devocional: fue un punto de unidad espiritual en medio de la fractura social.
Su festividad principal en El Salvador se celebra el 21 de noviembre, pero el 24 de enero permanece como fecha tradicional en el calendario mariano universal.
La Paz en Bolivia: una ciudad consagrada a María
La ciudad de La Paz, fundada en 1548, fue nombrada oficialmente “Nuestra Señora de La Paz” tras la pacificación de conflictos entre conquistadores españoles.
Aquí la advocación no es solo religiosa: forma parte de la identidad histórica del país. Procesiones, danzas folklóricas andinas y celebraciones populares integran fe católica y cultura local.
En Bolivia, la Virgen de la Paz es vista como protectora del orden social y la convivencia nacional.

Iconografía: cómo reconocer a la Virgen de la Paz
La representación visual de Nuestra Señora de la Paz posee elementos característicos:
- María de pie o entronizada, con gesto sereno.
- El Niño Jesús en brazos, a veces sosteniendo una rama de olivo.
- La paloma del Espíritu Santo en algunas versiones.
- Vestiduras blancas, azules o doradas, símbolo de pureza y realeza espiritual.
En imágenes coloniales latinoamericanas se observa un estilo barroco: coronas trabajadas en oro, mantos bordados y rasgos maternales suaves.
El detalle más significativo suele ser la rama de olivo, que remite al relato del Arca de Noé (Gn 8,11), símbolo bíblico del fin del castigo y el inicio de una nueva alianza.
Dimensión pastoral y actualidad
En los últimos años, en contextos de crisis políticas y sociales en América Latina, diversas diócesis han convocado a jornadas de oración bajo el título de Nuestra Señora de la Paz.
Además, el Papa Francisco ha insistido reiteradamente en el llamado a María como Reina de la Paz en sus mensajes por la Jornada Mundial de la Paz cada 1° de enero, reforzando la actualidad espiritual de esta advocación.
En muchos países, parroquias dedicadas a la Virgen de la Paz se han convertido en centros de mediación comunitaria y acompañamiento espiritual en barrios vulnerables.

¿Sabías que…?
- El título “Reina de la Paz” fue añadido oficialmente a las Letanías Lauretanas en 1917.
- La ciudad de La Paz en Bolivia lleva su nombre por esta advocación.
- En El Salvador, la imagen es considerada protectora ante terremotos y catástrofes naturales.
- En algunos pueblos de España fue proclamada patrona tras guerras civiles locales.
- Existen parroquias dedicadas a Nuestra Señora de la Paz en los cinco continentes.
- Su festividad del 24 de enero está vinculada a calendarios marianos europeos tradicionales.
Preguntas frecuentes sobre Nuestra Señora de la Paz
¿Está reconocida oficialmente por la Iglesia?
Sí. Es una advocación mariana legítima y consolidada dentro de la tradición católica.
¿Cuándo se celebra?
Principalmente el 24 de enero en el calendario mariano tradicional, aunque en países como El Salvador se celebra el 21 de noviembre.
¿Qué se le pide especialmente?
Intercesión por la paz entre naciones, reconciliación familiar y serenidad interior.
¿Tiene santuarios importantes?
Sí, especialmente en San Miguel (El Salvador) y en diversas parroquias y basílicas dedicadas en América Latina y Europa.
Un mensaje permanente para un mundo herido
Nuestra Señora de la Paz no pertenece a un período histórico concreto. Cada generación la redescubre cuando la paz parece frágil o distante.
Su mensaje no es político ni ideológico: es profundamente cristológico. La paz comienza cuando Cristo reina en el corazón. María, como Madre, conduce a esa experiencia.
En Maria365 seguimos ampliando el calendario mariano universal para que cada advocación sea conocida en su riqueza histórica y espiritual.
¿En tu país existe una devoción especial a Nuestra Señora de la Paz?
¿Conocés alguna tradición local, peregrinación o testimonio vinculado a esta advocación?
Podés aportar información, corregir datos o proponer nuevas advocaciones para incluir en nuestro calendario. Tu colaboración enriquece esta obra común.
Fuentes consultadas
- Basílica Papal de Santa María la Mayor (Roma) – https://www.vatican.va
- Arquidiócesis de San Miguel (El Salvador) – https://diocesisdesanmiguel.org
- Conferencia Episcopal de El Salvador – https://www.iglesiaelsalvador.org
- Letanías Lauretanas (Decreto de Benedicto XV, 1917) – Archivo Vaticano
- Historia fundacional de la ciudad de La Paz (Bolivia) – Gobierno Autónomo Municipal de La Paz – https://lapaz.bo




