Un título que une cielo y tierra
En una región marcada por la historia sagrada y el dolor de los conflictos, una imagen se alza como signo de esperanza y reconciliación: Nuestra Señora Reina de Palestina. Esta advocación mariana, reconocida por la Iglesia Católica, no sólo guarda una honda raíz histórica y espiritual, sino que también es hoy faro de unidad, consuelo y paz para miles de fieles que habitan o peregrinan por la Tierra de Jesús. Su mensaje es claro: María extiende su realeza materna sobre todos los pueblos de Tierra Santa, sin distinción.

Un acto fundacional en medio del conflicto
La advocación nació en 1920, cuando el recién nombrado Patriarca Latino de Jerusalén, Mons. Luigi Barlassina, consagró solemnemente la diócesis a la Virgen María bajo el título de Reina de Palestina. Fue un gesto profundamente pastoral: la región, devastada por la Primera Guerra Mundial, vivía una etapa de tensión política y social tras el colapso del Imperio Otomano y el inicio del Mandato Británico. El Patriarca deseaba poner bajo el amparo de la Virgen aquella tierra marcada por la historia de la salvación.
Barlassina fue más allá: impulsó la construcción de un santuario en honor a esta advocación. En 1927 comenzó la edificación del Santuario de Deir Rafat, ubicado entre Tel Aviv y Jerusalén, en el valle bíblico de Soreq. En 1928, el templo fue inaugurado y consagrado a la Virgen Reina de Palestina, con una estatua en su frontis y una inscripción en latín que aún puede leerse: Reginae Palaestinae.
En 1933, el Papa Pío XI autorizó oficialmente la celebración litúrgica de esta advocación, asignándole el último domingo de octubre (actualmente se celebra cada 25 de octubre).

Santuario de Deir Rafat: un corazón mariano en Tierra Santa
El santuario de Deir Rafat se convirtió en el centro espiritual de esta devoción. Allí resplandece una imagen de María con corona de doce estrellas, túnica blanca y manto azul, que bendice con una mano mientras con la otra sostiene su velo. En el interior del templo, el visitante es envuelto por una experiencia única: el Ave María está escrito en 280 lenguas y dialectos en muros y techos, simbolizando que María es madre de todos los pueblos.
Custodiado hoy por la comunidad contemplativa de la Familia Monástica de Belén, el santuario acoge cada año miles de fieles, especialmente durante la celebración del 25 de octubre. Desde Galilea, Jerusalén y Cisjordania, los cristianos peregrinan para rendir homenaje a su Reina. El Patriarcado Latino organiza permisos especiales para que fieles palestinos puedan atravesar los controles y participar de la misa y la procesión mariana.
En este lugar, judíos, musulmanes y cristianos han compartido momentos de oración y silencio, atraídos por la atmósfera de paz que la imagen de la Virgen inspira. Las religiosas del santuario relatan cómo peregrinos de diferentes culturas se conmueven al encontrar el Ave María en su lengua natal.

Una devoción con dimensión universal
Aunque nació en Tierra Santa, esta advocación pronto se difundió por el mundo gracias al impulso de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, que la adoptó como patrona en 1994 por decreto de San Juan Pablo II. Desde entonces, todas las lugartenencias nacionales celebran con solemnidad el 25 de octubre. En Argentina, por ejemplo, los Caballeros de la Orden organizan una misa en su honor y promueven obras de caridad vinculadas a Tierra Santa.
En países como Polonia, fieles devotos construyeron una capilla dedicada a la Virgen Reina de Palestina en la localidad de Praszka. En Italia y en algunas diócesis de América Latina, su imagen decora capillas, colegios y oratorios vinculados a misiones en Oriente Medio.
Apariciones, testimonios y protección silenciosa
No se conocen apariciones formales vinculadas a esta advocación. Sin embargo, son abundantes los testimonios de protección y consuelo. En medio de la guerra de Gaza, en octubre de 2023, el entonces Patriarca (hoy Cardenal) Pierbattista Pizzaballa presidió la misa en Deir Rafat y consagró nuevamente toda Tierra Santa al Inmaculado Corazón de María. En su oración pidió a la Reina de Palestina que abrazara a quienes sufrían por los bombardeos, y que su bendición maternal llegara a todos los que habían perdido sus hogares.
La historia de esta advocación está marcada por gestos simbólicos: en 1934, dos peregrinos italianos arrojaron desde su avioneta un ramo de rosas sobre el santuario como ofrenda floral aérea; en 2010, el Patriarca consagró nuevamente Tierra Santa a María tras el Sínodo de los Obispos para Oriente Medio.
El arte como instrumento de evangelización
La imagen de Nuestra Señora Reina de Palestina tiene un gran valor artístico y espiritual. Su estatua en el santuario representa a María como Madre acogedora y Reina de paz. En Roma, la sede de la Orden del Santo Sepulcro alberga un icono contemporáneo donde la Virgen sostiene simbólicamente la ciudad de Jerusalén entre sus manos. Pintado por las monjas del monasterio de Beit Jamal, este icono fue bendecido por el Papa Francisco, quien destacó que María “nos mira de tal manera que uno se siente acogido en su seno”.
Estas representaciones visuales de la advocación no solo embellecen, sino que también catequizan. Enseñan que la realeza de María no es de poder humano, sino de servicio, compasión y misericordia.
¿Sabías que…?
- La fiesta del 25 de octubre se celebra con procesiones, cantos árabes marianos y misas multilingües.
- El Ave María en el santuario de Deir Rafat puede leerse en idiomas como zulú, coreano, mapuche, hebreo, tagalo y quiché.
- El Patriarca emérito Giacomo Beltritti, al jubilarse, eligió vivir sus últimos años en Deir Rafat, enseñando catequesis a niños y recibiendo peregrinos.
- En 2023, la consagración de Tierra Santa a la Virgen fue transmitida por televisión a toda la región, como signo de unidad espiritual.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra a Nuestra Señora Reina de Palestina?
El 25 de octubre. Antes se celebraba el último domingo del mes.
¿Dónde se encuentra su santuario principal?
En Deir Rafat, Israel, entre Jerusalén y Tel Aviv.
¿Por qué se le llama Reina de Palestina?
Fue consagrada con este título en 1920 por el Patriarca de Jerusalén, reconociendo su maternidad sobre la Tierra Santa.
¿Tiene reconocimiento oficial de la Iglesia?
Sí. Pío XI autorizó su fiesta litúrgica y Juan Pablo II la nombró patrona de la Orden del Santo Sepulcro.
¿Dónde se venera actualmente esta advocación?
En Tierra Santa, Europa, América Latina y en toda comunidad vinculada a la Orden del Santo Sepulcro.
Fuentes utilizadas
- Patriarcado Latino de Jerusalén: https://www.lpj.org
- Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén: https://www.oessh.va
- Vatican News: https://www.vaticannews.va
- Pro Terra Sancta: https://www.proterrasancta.org
¿Qué significa para vos esta advocación?
¿Te conmovió conocer a Nuestra Señora Reina de Palestina? ¿Rezaste alguna vez por la paz en Tierra Santa bajo su manto? Desde Maria365 te invitamos a sumar tu voz. Podés contarnos si conocías esta advocación, si tenés una oración especial, una imagen, un testimonio o una intención. También podés sugerir nuevas advocaciones para incluir en nuestro calendario o corregirnos si encontraste un dato para mejorar. Porque esta comunidad la construimos juntos, bajo la mirada de la Virgen.





