1. Maternidad Divina de María — Theotókos
María es la Madre de Dios. Jesús de Nazaret es una sola persona —la Segunda Persona de la Santísima Trinidad— y esa persona es divina. Por tanto, María, que lo concibió y lo dio a luz, es verdaderamente la Madre de Dios (en griego: Theotókos, "la que da a luz a Dios").
Este dogma no significa que María sea "anterior" a Dios ni que sea Madre de la divinidad en sentido ontológico. Significa que el hijo que ella engendró es Dios. Negar este título implica negar la unidad de persona en Cristo (herejía de Nestorio).
Fundamento bíblico: Lucas 1,43 — "¿A quién debo yo que la madre de mi Señor venga a visitarme?" (palabras de Isabel). También Lucas 1,35 y Gálatas 4,4.
2. Virginidad Perpetua de María
María fue virgen antes, durante y después del nacimiento de Jesús. La Iglesia enseña la triple virginidad de María:
- Virginidad ante partum: María concibió a Jesús sin intervención de varón, por obra del Espíritu Santo (Lc 1,35).
- Virginidad in partu: El nacimiento de Jesús no rompió la integridad virginal de María (tradición teológica desde los Padres).
- Virginidad post partum: María no tuvo otros hijos después de Jesús. Los "hermanos del Señor" mencionados en los Evangelios son primos o hijos de otro matrimonio de José (según la tradición).
Fundamento bíblico: Mateo 1,23 (citando Isaías 7,14): "La virgen concebirá y dará a luz un hijo." Lucas 1,34: "¿Cómo será esto, si no conozco varón?"
3. Inmaculada Concepción de María
María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción. Este privilegio singular fue concedido por Dios a María en previsión de los méritos de Jesucristo. María nunca estuvo sujeta al pecado original ni al pecado personal.
Es importante distinguir: este dogma no habla de la concepción de Jesús (que es el misterio de la Encarnación), sino de la concepción de María misma en el seno de su madre, Santa Ana.
La tesis fue defendida por Duns Escoto (s. XIV), quien resolvió la objeción teológica: María fue redimida "preservativamente" (de manera más excelente), no "liberativa" como los demás hombres.
Fundamento bíblico: Lucas 1,28: "Alégrate, llena de gracia" (kecharitomene: la que ha sido plenamente agraciada). Génesis 3,15: enemistad total entre la mujer y la serpiente.
Confirmación sobrenatural: En 1858, la Virgen se identificó ante Bernadette Soubirous diciendo: "Yo soy la Inmaculada Concepción."
4. Asunción de María al Cielo
Al terminar el curso de su vida terrena, María fue asumida en cuerpo y alma a la gloria celestial. La Iglesia no define si María murió o no (el texto de la definición dogmática lo deja abierto deliberadamente con la expresión "al término de su vida terrena"). Lo que se define es que fue llevada al cielo en cuerpo y alma.
Esta enseñanza es coherente con la Inmaculada Concepción: quien no tuvo pecado original no debería experimentar la corrupción del cuerpo que es consecuencia del pecado (cf. Génesis 3,19). María, la nueva Eva, anticipa la resurrección gloriosa del cuerpo prometida a todos los fieles.
Tradición: La tumba de María en Jerusalén siempre estuvo vacía. El silencio de las actas del Concilio de Éfeso sobre reliquias corporales de María es significativo. La fiesta de la Dormición se celebra en Oriente desde el s. VI.
Tipología bíblica: Apocalipsis 12,1: "Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza."
¿Un posible quinto dogma? María Corredentora, Mediadora y Abogada
Desde el s. XIX existe un movimiento teológico que pide al Papa definir como dogma que María es Corredentora (cooperadora en la obra de la Redención), Mediadora de todas las gracias y Abogada.
Millones de peticiones han llegado a Roma, especialmente bajo el pontificado de Juan Pablo II. Sin embargo, la Santa Sede —y los teólogos favorables al espíritu del pedido— ha señalado que estos títulos ya están contenidos implícitamente en las enseñanzas del Lumen Gentium (cap. VIII) y que una nueva definición dogmática podría crear dificultades ecuménicas.
El debate sigue abierto en el ámbito de la teología y el magisterio ordinario.